PROPIEDADES QUÍMICAS Y PROPIEDADES ECOLÓGICAS
LA OXIDACIÓN:
La oxidación es el proceso y el resultado de oxidar, este verbo se refiere a generar óxido a partir de una reacción química. Por otra parte, el óxido es lo que se produce cuando el oxígeno se combina con un metal con elementos conocidos como metaloides.
No menos importante es establecer que existen dos tipos de oxidación fundamentalmente:
• Oxidación lenta, que es la que se produce por causa del agua o del
• Oxidación rápida, que es la que tiene lugar cuando ha hecho acto de presencia la combustión, desprendiendo importantes niveles de calor. Suele producirse, de modo fundamental, en lo que son elementos que cuentan con hidrógeno o carbono.
LOS MATERIALES TÓXICOS:
Cuando se utiliza el término ‘tóxico’ es normal pensar en elementos tales como los productos químicos. Estos suelen ser clasificados como los más peligrosos para cualquier ser vivo porque al estar compuestos de elementos muy agresivos y reactivos, suelen causar daños irreversibles aún en pequeñas cantidades. Otros elementos tóxicos pueden ser aquellos que se consumen en cantidad excesiva, por ejemplo el tabaco, el alcohol, los medicamentos, etc.
Normalmente, los productos o sustancias tóxicas suelen ser identificados con símbolos fácilmente reconocibles tales como calaveras o cruces que indican la peligrosidad del mismo.De este modo, se busca alertar a los consumidores sobre la importancia del uso apropiado y cuidadoso de aquellos elementos así clasificados con el fin de evitar accidentes, lastimaduras e intoxicaciones de cualquier tipo.
No todas las sustancias son biodegradables bajo condiciones ambientales naturales. A dichas sustancias se les llama sustancias recalcitrantes. La velocidad de biodegradación de las sustancias depende de varios factores, principalmente de la estabilidad que presenta su molécula, del medio en el que se encuentran, que les permite estar biodisponibles para los agentes biológicos.
El reciclaje es un proceso cuyo objetivo es convertir desechos en nuevos productos o en materia para su posterior utilización.
Gracias al reciclaje se previene el desuso de materiales potencialmente útiles, se reduce el consumo de nueva materia prima, además de reducir el uso de energía, la contaminación del aire (a través de la incineración) y del agua (a través de los vertederos), así como también disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero en comparación con la producción de plásticos.
El reciclaje es un componente clave en la reducción de desechos contemporáneos y es el tercer componente de las 4R (“Reducir, Reutilizar, Reciclar, Recuperar”).
Los materiales reciclables son muchos, e incluyen todo el papel y cartón, el vidrio, los metales ferrosos y no ferrosos, algunos plásticos, telas y textiles, maderas y componentes electrónicos. En otros casos no es posible llevar a cabo un reciclaje debido a la dificultad técnica o alto coste del proceso, de modo que suele reutilizarse el material o los productos para producir otros materiales y se destinan a otras finalidades, como el aprovechamiento energético.
También es posible realizar un salvamento de componentes de ciertos productos complejos, ya sea por su valor intrínseco o por su naturaleza peligrosa.
Gracias al reciclaje se previene el desuso de materiales potencialmente útiles, se reduce el consumo de nueva materia prima, además de reducir el uso de energía, la contaminación del aire (a través de la incineración) y del agua (a través de los vertederos), así como también disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero en comparación con la producción de plásticos.
El reciclaje es un componente clave en la reducción de desechos contemporáneos y es el tercer componente de las 4R (“Reducir, Reutilizar, Reciclar, Recuperar”).
Los materiales reciclables son muchos, e incluyen todo el papel y cartón, el vidrio, los metales ferrosos y no ferrosos, algunos plásticos, telas y textiles, maderas y componentes electrónicos. En otros casos no es posible llevar a cabo un reciclaje debido a la dificultad técnica o alto coste del proceso, de modo que suele reutilizarse el material o los productos para producir otros materiales y se destinan a otras finalidades, como el aprovechamiento energético.
También es posible realizar un salvamento de componentes de ciertos productos complejos, ya sea por su valor intrínseco o por su naturaleza peligrosa.